(Tomado de la tesis doctorado)

Dr.C. José Colado Pernas.

Universidad Pedagógica “Enrique J. Varona”

¿Cómo lograr un aprendizaje significativo a través de las actividades experimentales?

Cuando el aprendizaje tiene significado es construido por la persona, por lo tanto no se olvida y puede aplicarse prácticamente a la vida cotidiana. Pero para este tipo de aprendizaje es fundamental el funcionamiento de la persona considerada integralmente, por lo que además del significado lógico del material o tarea educativa y la adecuación del contenido a su estructura cognoscitiva se requiere una disposición y actitud de los estudiantes, lo cual depende de sus necesidades, intereses, motivos, inquietudes, conflictos y el medio ambiente en que se da el aprendizaje.

La solución de un problema o tarea docente es motivante en la medida en que durante su ejecución el estudiante desarrolla sus capacidades y potencialidades, por lo que el motivo no es un momento de la actividad, no está en su resultado sino es una característica del proceso, está en su método. Un proceso motivado genera ideales, valores, sentimientos, y afectos consustanciales a la sociedad. (Álvarez de Zayas, 1992, 51)

Por ello, el aprendizaje como comprensión de la naturaleza de la ciencia trasciende a la esfera de las actitudes, es decir, a la actuación a partir de las funciones motivacionales-afectivas, surgidas de la relación entre lo natural y lo social, de lo interno y lo externo en la configuración psicológica del individuo.

La motivación como regulación inductora del comportamiento, expresión del rol activo y autónomo de la personalidad en su unidad dialéctica con la actividad externa, conduce a reconocer el importante papel que el reflejo de los procesos cognoscitivos del mundo real desempeña en la transformación de las necesidades, actitudes, motivos y proyectos de la personalidad (González Serra, 1995, 63).

En este sentido, el centro de la atención estará dirigido a reforzar los motivos y necesidades intrínsecas al estudio, aquellas que se satisfacen en la adquisición de conocimientos, habilidades y capacidades que preparen a los estudiantes para la vida social futura. Es decir, convertir el estudio de las Ciencias Naturales en una necesidad y motivación por sí misma que se satisface y realiza con el conocimiento y en su utilidad social, contribuyendo a una regulación autónoma que responda a intereses cognoscitivos, sentimientos y convicciones propias. El desarrollo de actitudes, sustentado en un sistema de valores, es fundamental para que el estudiante, como parte de su autorrealización individual, adquiera un compromiso ante la sociedad, que oriente su actividad desde estas edades.

Inducir a cumplir con el deber de estudiar como un fin y una motivación en sí misma exige de estímulos que formen una actitud activa de búsqueda de conocimientos, entre las cuales están: hacer interesante la clase, promover la actividad intelectual del alumno y despertar emociones y sentimientos en torno a lo aprendido. Hacia ello se encamina la propuesta de esta tesis.

Se considera que esta apreciación de la situación problemática en las actividades experimentales, por un lado preparan al estudiante para la identificación y formulación posterior del problema científico, como un momento esencial del proceso de investigación y, por otro lado, los diferentes momentos por los que atraviesa la actividad intelectual: intuición-exploración, observación-reflexión, experimentación-explicación, se constituyen en formas para el tránsito al conocimiento científico por aproximaciones sucesivas, que orientan el aprendizaje hacia la comprensión de la naturaleza de la ciencia.

 

 

Compiladora. Ms C. Zulema Pérez Gómez

 

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